PRI Ciudad de México alerta que nueva ley impulsada por Morena pone en riesgo el ahorro de trabajadores al abrir Afores a proyectos de infraestructura
El PRI Ciudad de México, a través de Israel Betanzos, advierte que la reforma aprobada permite canalizar recursos de las Afores a proyectos estratégicos, generando riesgos financieros y posible uso político del ahorro pensionario.
El PRI Ciudad de México lanzó una advertencia contundente sobre los alcances de la recientemente aprobada Ley para el Fomento de la Inversión en Infraestructura Estratégica para el Desarrollo con Bienestar, al señalar que esta legislación abre la puerta a utilizar recursos de las Afores en proyectos de infraestructura, lo que representa un riesgo directo para el ahorro de millones de trabajadores en el país.
De acuerdo con el posicionamiento del partido, la reforma no solo modifica el esquema de inversión pública, sino que también establece un nuevo marco legal que permite canalizar recursos administrados por las Afores hacia proyectos definidos como “estratégicos”. Esta situación, advierten, genera un precedente preocupante al vincular el dinero destinado al retiro con decisiones políticas que podrían no garantizar rentabilidad ni seguridad financiera.
El señalamiento fue reforzado por Israel Betanzos Cortés, quien subrayó que el dinero de las Afores pertenece exclusivamente a las y los trabajadores, y no debe ser utilizado como una fuente de financiamiento para proyectos gubernamentales. En su análisis, la nueva legislación crea un andamiaje que facilita la presión política sobre estos recursos, al tiempo que reduce los márgenes de protección para los ahorradores.
El contexto en el que surge esta reforma es particularmente delicado. Los proyectos de infraestructura suelen implicar riesgos como sobrecostos, retrasos y baja rentabilidad, factores que, de acuerdo con el PRI capitalino, podrían trasladarse directamente a los fondos de ahorro de los trabajadores. Esto implicaría que el futuro pensionario de millones de personas quede atado al desempeño de obras sujetas a decisiones del gobierno en turno.
Además, se advirtió que la concentración de decisiones en una sola lógica —donde las autoridades determinan qué proyectos son estratégicos y buscan atraer recursos para financiarlos— incrementa el riesgo de discrecionalidad. Aunque existan mecanismos técnicos de evaluación, el peligro de politización no desaparece, lo que podría afectar la transparencia y el manejo responsable de los fondos.
El PRI Ciudad de México también puso sobre la mesa la magnitud del problema: se trata de más de seis billones de pesos administrados para alrededor de 73 millones de trabajadores. En este sentido, señalaron que utilizar estos recursos como palanca de financiamiento representa un riesgo considerable que podría impactar directamente el patrimonio de la clase trabajadora.
Así, el partido reiteró que la infraestructura del país debe financiarse mediante planeación adecuada, inversión privada clara y finanzas públicas responsables, no mediante esquemas que generen incertidumbre sobre el destino del ahorro para el retiro. Por ello, recordó que votó en contra de este modelo impulsado por Morena, al considerar que pone en juego uno de los pilares más sensibles para el futuro económico de millones de mexicanos.
