El PRI CDMX alerta sobre un “golpe final” a la democracia para perpetuar el régimen oficialista
La dirigencia capitalina denuncia que la estrategia de Morena busca anular la alternancia política y asegurar la presidencia más allá del 2030
El PRI Ciudad de México ha emitido una severa advertencia sobre el rumbo que ha tomado la política nacional, señalando que los recientes movimientos del oficialismo representan un intento deliberado por consolidar un cambio de régimen que elimine la competencia electoral. Para la dirigencia del tricolor en la capital, quienes hoy diseñan y empujan las reformas estructurales han decidido dar un “golpe final” a la democracia mexicana. El partido sostiene que el objetivo último de estas acciones es evitar que en 2030 la Presidencia de la República pueda cambiar de partido, estableciendo un sistema de hegemonía que bloquee el derecho de la ciudadanía a la alternancia.
Desde el Comité Directivo de la Ciudad de México, se ha denunciado que el debilitamiento de los órganos electorales y la propuesta de eliminar la representación proporcional son herramientas clave de este “golpe de Estado desde el Congreso”. Para el líder del tricolor capitalino, estas maniobras no buscan mejorar el sistema, sino garantizar un camino libre hacia la instauración de una dictadura, donde la oposición sea solo simbólica y no una fuerza capaz de disputar el poder real. La dirigencia estatal subrayó que la confianza en las instituciones es lo único que garantiza la inversión y el crecimiento, pilares que hoy se ven amenazados por la ambición de permanencia de Morena.
La postura institucional del PRI CDMX enfatiza que la democracia fue construida con lucha ciudadana para evitar, precisamente, que un solo grupo se adueñara del destino de la nación. El partido advierte que la “Ley Maduro” y otras reformas electorales son piezas de un rompecabezas diseñado para que las elecciones de 2030 dejen de ser competitivas. Para la dirigencia de la capital, es vital que los mexicanos comprendan que el actual desmantelamiento de los equilibrios de poder no tiene otro fin que asegurar que el oficialismo no tenga que entregar el mando, sin importar el descontento social o el estancamiento económico del país.
Finalmente, el PRI CDMX reafirma su compromiso de seguir alzando la voz y activando a su estructura para defender las libertades que hoy se pretenden confiscar. El líder del tricolor nacional y estatal ha sido enfático: el priismo no será un espectador pasivo de la destrucción de las instituciones democráticas y seguirá trabajando para que el 2030 sea un año de verdadera elección y no un trámite para la perpetuidad del régimen. Con este posicionamiento, el priismo capitalino ratifica que la prioridad es rescatar la certidumbre jurídica y el derecho de las familias a vivir en un país donde el voto siga siendo la herramienta más poderosa para el cambio.
